IPC-PIB/INE: ESPAÑA CONFIRMA SENDA DE CRECIMIENTO CON INFLACIÓN A LA BAJA

MADRID (Reuters) - El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó el jueves que la economía española se sitúa a la cabeza de Europa en términos de crecimiento, aunque el riesgo de la temida deflación subyace en el fondo del aparentemente positivo panorama económico nacional.
El INE confirmó el jueves los datos adelantados de crecimiento del país gracias al impulso de la demanda nacional, con un aumento del Producto Interior Bruto del 0,6 por ciento intertrimestral (dos décimas más que en el primer trimestre) y del 1,2 por ciento interanual, siete décimas por encima de la tasa anual registrada en el primer trimestre de 2014.
El dato, que supone la tasa más alta de crecimiento interanual desde el segundo trimestre de 2008, coincide con las previsiones de los analistas consultados por Reuters [ECONES] y confirma la senda de crecimiento que parece encarar el país.
La contribución al crecimiento agregado de la demanda nacional fue un punto y dos décimas superior a la registrada en el trimestre anterior, pasando de 0,7 a 1,9 puntos, mientras que la demanda exterior redujo su aportación al PIB trimestral en cinco décimas respecto al trimestre pasado (de –0,2 a –0,7 puntos).
Aunque a corto plazo la demanda interna puede haberse visto impulsada precisamente por la moderación de los precios- de hecho el consumo final de los hogares aumenta dos décimas intertrimestrales y siete interanuales, el eventual riesgo de tasas negativas de inflación prolongadas podría complicar la coyuntura económica.
La oficina de estadística también dijo el jueves que el IPC bajó en agosto un 0,5 por ciento interanual en datos adelantados en gran parte por la caída comparativa de los combustibles, en el segundo mes consecutivo de baja de precios y su mayor caída interanual en casi cinco años.
El secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, rechazó de plano la idea de que la economía nacional estuviese en un periodo deflacionista y achacó la caída de los precios en parte a una mejora de competitividad por las reformas.
"Yo no creo que estemos en una situación que se pueda calificar como de deflación, entendida como un proceso en el que la demanda y los precios están cayendo (...) La demanda interna, al contrario, está dando muestras de fortaleza y de mayor impulso y estamos en un contexto en el que la demanda interna está creciendo y los precios por motivos puntuales, por reformas estructurales que permiten ganancias de eficiencia... o por cuestiones de volatilidad... explican estos niveles negativos que entendemos son puntuales de meses concretos".
El IPC nacional lleva 12 meses por debajo del uno por ciento y ha sido negativo en tres de los últimos seis meses, un indicador que también podría mostrar cierta recuperación de competitividad vía precios.
Latorre reconoció que en los próximos dos meses los precios todavía podrían experimentar tasas de crecimiento negativo, pero confió en que el cierre del ejercicio muestre un IPC anual al alza.
La inflación armonizada con la Unión Europea cayó un 0,5 por ciento interanual en agosto, una décima por debajo del dato de agosto y también una décima menos de lo que esperaban los economistas.
En comparativa mensual, el IPC subió un 0,1 por ciento tanto en el dato general como en el armonizado.
"La baja inflación no es incompatible con un repunte de la actividad económica", dijo Giada Giani, analista de Citi. "De hecho, podría ser una explicación de por qué la actividad económica ha mejorado en los últimos trimestres debido a un crecimiento particularmente moderado de los salarios que ha dejado más espacio para que el crecimiento del empleo se reinicie antes de lo que muchas personas estaban esperando".
La analista señaló que, aunque un periodo prolongado de baja inflación sería inequívocamente malo para la economía, la baja inflación por el momento está dando cierto soporte a los ingresos reales disponibles.
Con las primeras mejoras desde el inicio de la crisis en términos de paro -96.500 empleos a tiempo completo creados en el segundo trimestre, a las mejores tasas desde 2008-, el consumo es vital para soportar el crecimiento de una economía nacional que también se ha visto impulsada por las exportaciones, que se han ralentizado en el último cuarto, y la mayor inversión de las empresas ante la mejora de los mercados financieros así como el sostenido crecimiento de la industria turística.
"Los datos muestran que la producción y el empleo van ganando impulso, la consolidación de la recuperación se basa en el consumo", dijo Latorre, para añadir que en los próximos meses se mantendría el ritmo de recuperación económica y generación de empleo.
La mejoría de las perspectivas económicas en los últimos meses, tras seis años entrando y saliendo de la recesión desde el pinchazo de la burbuja inmobiliaria en 2008, han llevado al Ejecutivo español a mejorar sus previsiones para este año.
El ministro de Economía ya dijo hace unas semanas que el Ejecutivo revisará en septiembre las cifras de crecimiento económico del país hasta el entorno del 1,5 por ciento en 2014 y del dos por ciento en 2015.

Preguntado sobre si los últimos datos decepcionantes de PIB en otros países europeos podrían llevar a España a reducir su previsión de PIB, Latorre recordó el "entorno del 1,5 por ciento" en 2014 que ya apuntó Guindos y dijo que, en todo caso, sería superior al 1,2 por ciento previsto anteriormente.

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